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LILY LA LÍA

Los efectos de la pandemia en nuestras mascotas

Han pasado dos años y aun venimos sufriendo los efectos y consecuencias que la terrible pandemia de COVID-19 y el confinamiento han dejado en nosotros y nuestros allegados. No solo físicos sino sobre todo, emocionales y psicológicos. Fobias, miedo, inseguridad, depresión, ansiedad son solo algunos de los síntomas que padece buena parte de la población.  

Y, por supuesto, como no podía ser de otra manera, nuestras mascotas se han visto también  afectadas. Si bien en un principio podríamos considerar que tanto el confinamiento como el teletrabajo han podido constituir una ventaja ya que pasábamos mucho tiempo en casa y nunca estaban solos, esto no ha sido así en todos los casos. 

Concretamente, están llegando a nuestra escuela perros con dos tipos de problemas, a menudo con ambos. Por un lado, la falta de socialización y por otro la ansiedad por separación.

En lo que respecta al primero, afecta principalmente a aquellos perros que estaban en la etapa de socializar al principio de la pandemia y el confinamiento. No haber podido relacionarse, conocer, ver a otros perros como ellos con asiduidad durante ese tiempo ha generado este problema de comportamiento que hace que nuestro encantador amigo que es adorable y cariñoso en casa se transforme en un cascarrabias cada vez que nos cruzamos con otro perro en nuestros paseos diarios. Por suerte, a priori es un comportamiento que con paciencia y dedicación podremos resolver con un trabajo que combine varias técnicas ( personalizadas siempre a cada caso) de obediencia, control de instinto, contraacondicionamiento y desensibilización. Lo más importante, es sobre todo tener paciencia, ser constantes y disciplinados y dedicar tiempo a nuestras mascotas.

La ansiedad por separación, puede llegar a ser un gran problema. Afecta en diferentes grados y requiere varios meses de tratamiento. Después de estar en casa con ellos todo el día por el confinamiento o, después de un largo tiempo de teletrabajo, de la noche a la mañana dejamos completamente solos a nuestros amigos y esto en algunos casos puede provocarles estrés y ansiedad. Para tratarlo se marcan unas pautas y rutinas que ayudan a que nuestro compañero se sienta más seguro y gane autonomía y si se trata de casos más graves puede ser necesario recurrir a medicación de la mano del veterinario.

Si apreciáis que vuestra mascota sufre ambos o alguno de estos comportamientos, os recomendamos que consultéis a vuestro veterinario o educador de confianza para que puedan ayudaros.